martes, 28 de junio de 2011

De dónde vienen los nombres?

Me llamo El-la. Es una abreviatura de mi nombre. Vengo de en un pueblo del sur de Francia donde las cosas son como aquí: toros y hombres morenos.
Aunque mi piel es blanca, a la fuerza, porque no puede ver el sol, me declaro azul. Soy un bicho raro tan raro como una mujer azul. Las chicas de mis fotos son como yo: un poco excesivas. En algunas he sido yo. 
Me gustan los coches rápidos, la ropa diferente y la comida gratis.
He controlado todo lo que se podía controlar en mi vida, de hecho ese es mi trabajo: controlar. Pero no he podido por más de unos pocos minutos controlar lo que siento por él. Me digo que le amo a intervalos... pero hay una parte de esa frase que no es verdad. 
Le encontré una tarde de verano al salir del agua: yo iba de azul y él de azul también. Comía una manzana sin prisa. Su mano apoyada en el marco, su brazo estirado, descansando perpendicular a la pared. Me miró, agrandó los ojos y me miró. Yo le miré y bajé la mirada. La primera vez que bajaba la cabeza ante un chico. Le deseé ahí esa primera vez, con intensidad, la primera vez que sentía ese latigazo instantáneo atravesando mi cuerpo.
Me gusta que sea hombre.
Me ha cuidado y mimado durante unos años, como nadie. Ahora intento mimarle yo.
Durante mucho tiempo fue sólo él. No había nadie más en el mundo. Mi deseo se hizo monotemático: sólo sus brazos, sólo sus caricias, sólo sus ojos...  Después le llamé Su Señoría y más tarde,  jugando con su nombre le puse el mote de FX: follador xusticieiro. Es una broma que le aplico. No protesta porque le llame así.
Le sorprendí un día temblando para él. El me sorprendió a mí exhibiéndose. Le gusta verme suspirar por él...
A veces le digo que le quiero. A veces me olvido. Pero sólo con verle de lejos esta tarde he tenido que venir a recorrerme mi cuerpo de arriba a abajo...

miércoles, 22 de junio de 2011

Yo tenía un jarrón de Limoges...


Yo tenía un jarrón de Limoges, que en los vaivenes de una tarde de verano reventó de curiosidad. Le advertí que no se moviese, que era frágil. 
Pero el pobrecillo se acercó titubeando al borde de estantería a observar el terremoto que se desarrollaba en el sofá  y se vino a estrellar dulcemente a unos centímetros de mis gemidos...
Yo tenía un jarrón de Limoges que murió de amor y de deseo...



domingo, 19 de junio de 2011

Besos de whisky II. El primer trago...

El agua a todas horas.
El zumo de pomelo por la mañana para los semáforos.
El café solo, largo, fuerte, con azúcar, en la cafetería.
El té verde y con canela en taza alta para calentar las manos y el cuerpo.
El champán, francés,  con las perlas y "la petite robe noir" para la noche....
La cerveza, para la playa y el verano. 
El whisky para el amor,  el primer trago para mí y el segundo para compartir con mi hombre...

besos de whisky 1

besos de whisky 3
besos de whisky 4

miércoles, 15 de junio de 2011

En una tarde cualquiera...

Una tarde cualquiera con el agua ...
El-la juega

Mis ojos se contraen sin yo querer.
Mi cabeza ordena: "Cálmate" 
Pero mi cuerpo reclama caricias. 
12 centésimas de segundo le han bastado a mi cerebro para decidir... Sonrío.
Ya ha elegido: "tú" 

Ella siente mi mirada.
Su cuerpo se eriza con un pequeño espasmo involuntario.  
Sus ojos se centran en mí: labios, cuello, torso. Despacio... Sonríe. 
Me ha elegido "tú" 

Nunca te olvidaré, mi niña, jugando con el agua y conmigo en una tarde cualquiera.
Nunca olvidaré, mi niña, que sonreías a todos menos a mí.
Nunca olvidaré que cuando ellos no miraban
a mí... me devorabas.

sábado, 11 de junio de 2011

¿En qué piensan las mujeres...?

Sentado en tu silla.
 Me gusta verte así...
La tarde ronronea. 
Yo ronroneo con la tarde y contigo.
Hace calor.
Pero no es la tarde, ni el día
Es mi cuerpo que arde
Mirarte y arder.
¿En qué pienso?
Tengo pensamientos delicados de mujer 
Que guapo es... que sexy es!
Pensamientos enternecedores de mujer
Lo voy a estampar contra la pared...
Pensamientos sensibles de mujer
Le voy a arrancar la ropa...
Pensamientos frágiles de mujer...
Le voy a arrancar el pudor...
Pensamientos dulces de mujer ...
Le voy a mover las caderas encima...
Pensamiento sutiles de mujer
Le voy a pedir permiso para correrme...

Ardo delicadamente en esta tarde serena
entre tu cuerpo de hombre y 
mis pensamientos tiernos y suaves de mujer.

sábado, 4 de junio de 2011

Una carrera.



Estiro el cuello. Junto mis manos en una V perfecta. Entro en el agua en el ángulo justo desplazando el líquido a mi alrededor y avanzando al ritmo exacto de mis latidos. Sin esfuerzo. Podría nadar así toda la noche. 
Mis pensamientos se agrupan en categorías y los voy archivando: escribir, él, trabajo, dolor, placer, sentir... 
Siento. Siento un escalofrío que me recorre de arriba a abajo. He percibido claramente el deslizamiento de su recuerdo en mi cuerpo...
Pero es sólo un bálsamo que apacigua. Son sensaciones traidoras. Engaños de mi carne que lo busca en los roces más absurdos del día: mi boca mordiendo una manzana a dentelladas fuertes, mi dedo recorriendo el borde de la mesa, el agua tibia rozándome al pecho al avanzar...
Mi pecho: despierto, dispuesto, irreflexivo, irrespetuoso, mostrándose, ofreciéndose... mi pecho abierto...
Me hundo y el agua me devuelve el impulso que me lleva arriba, una rodilla y luego la otra, me elevo despacio... 
"Rápido El-la, coordínate: piensa rápido y actúa. Te toca a tí. Has echado una carrera y has perdido..."

El sabe lo que tiene que hacer: nada.  
Quedarse quieto...y esperar. 

miércoles, 1 de junio de 2011

De esta mujer ....

Dios te hizo hombre para mí.
Te admiro desde lo más profundo
de mi subconsciente
con una admiración extraña y desbordada
que tiene un dobladillo de ternura.
Tus problemas, tus cosas
me intrigan, me interesan
y te observo mientras discurres 
y discutes hablando del mundo
y dándole una nueva geografía de palabras
Mi mente esta covada para recibirte,
para pensar tus ideas
y darte a pensar las mías;
te siento, mi compañero, hermoso
juntos somos completos
y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
sabiéndonos mujer y hombre
y apreciando la disimilitud
de nuestros cuerpos.

De la mujer al hombre. Gioconda Belli

En negrilla las palabras de esta mujer...