En realidad, no me dejo esposado. Las esposas las fuimos compartiendo.
Se me apareció tarde y achispada después de haber ido a quemar las calles con la pandilla. Venía con una bolsa de papel y lo pronunciaba todo un poco arrastrado.
-"Te quiedo- me dice- te quiedo!! ¿Quiedes que te enseñe mi disfaz de Carnaval?"
-"Voy de compesa, se nota ¿no?"
- Sí que se nota.
Una sabana blanca con forma de compresa con alas y un manchurrón rojo enorme... y por el medio del manchurrón un corte por el que saca la cabeza. Impresionante y casi nauseabundo. Me aventuro con:
-"Y ese lazo negro"- tenía, efectivamente, un especie de lazo negro que rodeaba la parte superior de la compresa. Me dice que es una compresa "ninja". ¡Ah! Ahora sí que se entiende. Saca las esposas que forman parte del "disfaz" porque al parecer aún tenía dudas entre ir decompresa ninja o de compresa policía.
-"Y ahora te voy a arestar"
- "Arestame"- me dejo.