Tendrás que pedirme
que siga aquí sin tí
que arrope la dignidad,
con el aliento de besos invisibles
que colme la pasión
con la calidez de caricias lejanas.
Estaba liberando canciones
para otros amantes,
para otras historias ...
Nada había quedado por dar.
Desataba los cordones de las
emociones de mis zapatos viejos.
Era hora de marchar…
Pero ha sido verte
y pensarte
Suelto los lazos y los vuelvo a amarrar…
Ato y desato.
Enredo y desenredo.
Me lio…