Llegó tu recuerdo a mi
como el primer reflejo llegó a la ría
Sin darme cuenta.
Se calentó mi piel
como el sol calentó la mañana
Sin avisar.
Apareciste entre mis quehaceres
como aparecen los impertinentes
De repente
Aquí estoy desmemoriada, torpe y pensativa
directa y locuaz
a veces cobarde
siempre impulsiva
acariciando las palabras
como acariciaría tu pensamiento
sorprendido.
Sin darme cuenta.
Sin avisar.
De repente.
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