martes, 8 de noviembre de 2011

Dudas en una tarde de otoño...

Echada en el sofá toda la tarde.
Revolviéndome la ropa.
Revolviéndome la cabeza.
He estado siguiéndote con la mirada en los vaivenes de esta tarde de otoño.
Y tengo hambre. 
... de tí.
Me apetece comerte.
Sí.
Eso es lo que me apetece ahora.
Un acto rápido y ... ansioso que no me dejaría, tal vez, satisfecha a la primera
Y tendría que repetir otra vez.
Y luego, quizás, aún querré otra cosa... 
Quizás quiera un par de palabras...
O un café
o una vida entera!


9 comentarios:

  1. eso es, hay que decidirse, la indecision mato de hambre al asno de buridan.

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  2. El-la! Me ha entrado hambre a mi también!! y ganas de ser alimento! jajajaja
    Que aproveche!! ;)

    Un besazo hambriento!!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Y que nunca logréis saciaros el uno del otro.

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  5. gula y pecado, todo en una misma habitación

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  6. nada como la rápida resolución de un dilema imprevisto.

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